Al fin del Océano Pacífico, Tomás González (1950)
Sigo en mi búsqueda y aprendizaje de escritores colombianos. De Tomás González (1950), este es el segundo libro que leo. El primero fue “El expreso del sol” que ayer descubrí que está clasificado en la categoría de cuentos. En este proceso de lectura he viajado al Pacífico colombiano, ese que conocí cuando aún era una niña, en la Bocana. Sus descripciones me han trasladado a esos espacios que me sorprendieron y que seguramente lo seguirían haciendo si pudiera ir en este momento de mi vida. Ese mar oscuro y bravo -nada pacífico- y esas montañas verdes que colindan con él.
Encontré en
esta novela una forma de escribir sin punto y aparte como la de Gabriel García
Márquez…algo que inicia y parece que nunca va a terminar. Me trasladé a las
vivencias de una familia paisa, mientras leía los escuchaba hablar con ese
acento que tan bonito, cercano y hasta familiar me parece, a lo mejor porque no
tengo duda de que es allí en Antioquia en donde están mis orígenes.
Casi casi
llegando al final del libro descubro que lo que creía no era, que la realidad
del relato me lleva a un final que no imaginaba, nunca se me pasó por la mente.
No otra vez: Tomás logra conmoverme profundamente, como cuando leí el “Expreso
del sol” aunque esta vez no lloré tanto.
Ignacito ya
me parece alguien conocido, alguien cercano…su relato no solo me hace pensar en
mis orígenes, sino en esa familia que nunca tuve, en esa que añoro pero que a
la vez me parece ruidosa, estrepitosa… al final del libro me queda la sensación
de haber estado al lado de alguien a quien quiero profundamente mientras
cerraba sus ojos para entonces regresar a esa otra dimensión de donde algún día
probablemente vinimos y a la que, sin duda, y a pesar de los miedos,
regresaremos en algún momento.
Ciudad de
México, 13 de junio de 2025
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